“Un local en el barrio para el desarrollo de los movimientos sociales y el movimiento vecinal” Introducción Distintos colectivos sociales o políticos y activistas a título individual que trabajamos por un cambio social hemos coincidido y nos hemos conocido durante nuestra trayectoria tanto colaborando puntualmente como colaborando más frecuentemente. A lo largo de nuestra variada actividad hemos constatado una dificultad objetiva común para el desarrollo de los movimientos de los que participábamos: no contar con un local que se identificara como “propio” para los movimientos sociales, que se constituyera en referente de las personas integradas en esos movimientos y que además, y sobre todo, pudiera interactuar y transformar su entorno más directo: el barrio. Solucionar esta dificultad es el objetivo que nos planteamos y queremos proponer a otros colectivos o personas para que se unan a esta iniciativa. En este texto exponemos las ideas fundamentales sobre las que se pretende fundar lo que llamamos “la casa del barrio”. ¿Para qué es la casa del barrio? Inmersos en una sociedad bajo condiciones de precarización laboral en aumento, con horarios, contratos y puestos de trabajo en constante cambio, se hace muy difícil para los activistas sociales ajustarse a un horario fijo de oficina que suelen tener las sedes o locales (que gestionan algunos partidos o las instituciones). Si contásemos con un local, una casa para los movimientos sociales, podríamos darle vida de acuerdo a la realidad de los que participan en distintos frentes y además sería una manera de conectar a muchas organizaciones desconectadas que funcionamos por Granada sin conocernos, sin saber unos de otros. De esta manera, cada colectivo tendría su autonomía para desarrollar sus propias actividades en el espacio común y a la vez mantendríamos la conexión y cooperación entre los que participamos en la casa del barrio para que las ideas básicas de este proyecto común no desaparezcan. La vida en un espacio común provocaría un enriquecimiento mutuo, trabajando desde el respeto y la democracia de base. Por otro lado, la casa del barrio daría oportunidad a iniciativas y colectivos nacientes para encontrar un lugar donde reunirse o desarrollar su actividad. Supone realmente un calvario para quienes están comenzando un proyecto colectivo encontrar un lugar para desarrollarse como grupo. En muchos casos estos intentos quedan ahogados y desaparecen por falta de local. La casa del barrio le daría ese espacio. La casa del barrio no sería únicamente un local para las organizaciones sociales o políticas que participen en ella. Será también un lugar para los vecinos del barrio, para desarrollar una actividad constante en busca de transformar el barrio, implicando a los vecinos, fomentando el asociacionismo y la participación. La casa del barrio no pretende ser un proyecto organizado por y para las organizaciones ya constituidas. Eso sería algo hermético al barrio y autocomplaciente con nosotros mismos, y de ello han pecado alguna vez los llamados “centros sociales”. Se trata de un proyecto enfocado hacia el barrio y que debe estar conectado con el barrio. Con puertas abiertas para que los vecinos entren y participen en las actividades que allí se dan o para que pongan ellos en marcha las suyas propias. Un espacio donde cualquiera puede ir a divertirse o pasar un rato sin necesidad de pagar por ello, a la vez que supone un lugar para tomar conciencia de los problemas que existen en esta sociedad. Allí se podrían hacer actividades para niños como juegos, guiñoles o clases particulares de apoyo, o también se podrían hacer para los mayores como clases de baile, gimnasia, cocina, clases de formación, talleres de asesoramiento laboral o de vivienda o cualquier otra cuestión como cine, biblioteca, comidas a precios populares, etc... Todo lo que se nos vaya ocurriendo tanto a los colectivos o personas individualmente o como al conjunto de los que participamos en este proyecto para ayudar a un barrio de clase trabajadora como el Zaidín y para implicar a los vecinos a dar el salto hacia la toma de conciencia y la participación colectiva. En definitiva la casa del barrio es un espacio para: -las actividades propias de los distintos colectivos que participan en ella lo que ayudaría al fortalecimiento de estos colectivos. -las actividades enfocadas a los vecinos del barrio que fomenten la participación de los mismos y la construcción de tejido social. La casa del barrio para el Zaidín. La casa del barrio es un proyecto unitario, que surge de la confluencia de distintas fuerzas sociales para organizar este espacio. Hemos propuesto como lugar para impulsar esta idea el barrio del Zaidín por los siguientes aspectos: - Los precios de alquiler en este barrio son más baratos que en la mayoría de las zonas de Granada. - El barrio del Zaidín es un barrio genuinamente obrero y de gente humilde y que aún mantiene la llamada “vida barrial”. Es hacia esta capa social, que es a la que pertenecemos, hacia donde debemos enfocar nuestra labor. - En este barrio se concentran actualmente un importante número de colectivos y luchadores sociales que pueden estar dispuestos a llevar este proyecto adelante. Además en el Zaidín hay una herencia de movimiento de vecinos con militancia histórica y conocimientos con la que hay que contar y tratar de implicar. Situación actual. Teniendo en cuenta que aún no somos muy numerosos y, sobre todo, no tenemos la capacidad económica de poder poner en marcha y mantener un proyecto como éste, hemos buscado una alternativa temporal para empezar a funcionar. La asociación JOCA (juventud obrera cristiana de Andalucía) que gestiona el local Espacio Joven del Zaidín (Avda de Cádiz n° 32) nos ha cedido las instalaciones de este espacio para que podamos desarrollar nuestra idea hasta que tengamos la capacidad necesaria para dar el salto a un local propio y autogestionado. Es un local espacioso, con dos grandes salas y una pequeña oficina, con otra habitación dedicada a estudio de radio (donde los colectivos pueden presentar propuestas de programas de radio que se emiten en el barrio), un almacén y un baño. De acuerdo a la generosa proposición de los compañeros de la JOCA y ateniéndonos a sus normas de uso de su local (que son bastante flexibles) hemos empezado a reunirnos allí, constituyendo una asamblea por la casa del barrio, donde participamos miembros de distintos colectivos o personas a título individual para ir marcando los pasos hacia nuestro objetivo y también para ir aprendiendo a funcionar de forma unitaria como si de nuestra casa del barrio se tratase. Cuando acumulemos la fuerza social y de colectivos necesaria y las fuentes de financiación capaz de abrir y mantener nuestra propia casa del barrio entonces daremos el salto a abrir un propio local. Esperamos que a esta iniciativa se unan más personas y grupos para así conocernos, rompiendo el aislamiento que tenemos y haciendo realidad este sueño necesario.
Contacto: casadelbarrio@gmail.com
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